Biografía (I)

Nacido en Filadelfia en 1880 (más o menos, principalmente porque nuestro protagonista solía dar informaciones contradictorias), poco tardó William Claude Dunkenfield en escaparse de casa, mantenía una mala relación con su padre y antes de ser incluso un adolescente decidió marcharse y buscarse la vida. Contaba Fields que detestaba la música principalmente por la cantidad de veces que su padre decidía cantar canciones religiosas con alguna copa de más encima y luego tomarla a golpes con él. Durmiendo en la calle, sobre mesas de billar, en casas abandonadas y viviendo de robos de poca monta, que le convirtieron en una pesadilla para la policía y comerciantes de su Filadelfia natal, Fields se acostumbró a la vida dura, y después de varios trabajos como mensajero o repartiendo hielo decidió presentarse a unas pruebas para trabajar en un circo como malabarista. Ya antes de abandonar su hogar y mientras trabajaba en la tienda de su padre, comenzó a interesarse por los malabares, para lo que empezó a hacer sus pinitos con las frutas de la tienda, que le sirvieron para ir aprendiendo el oficio, lo que le llevó a más enemistad con su padre, ya que durante esos primeros pasos muchas piezas lógicamente terminaran inservibles. Además de sus notables números de malabarismo, que nunca dejaba de mejorar, también tenía que sustituir, cuando la situación lo requería, a compañeros, teniendo que hacer labores de actor, bailarín y todo cuanto se precisara. Lo que peor llevaba, con diferencia, era el tener que participar en un número que le obligaba a meterse durante un número de magia en un tanque de agua hasta 12 veces al día, lo que confesaría que fue lo que le llevo a tener tanta aversión hacia el agua, ya que casi morir ahogado tantas veces marcaría a cualquiera. Con su destreza como malabarista avanzando a pasos agigantados y añadiendo cada vez más toques de humor a sus números, terminó convirtiéndose en la figura principal, o una de ellas, de las compañías que le empleaban, y en pocos años de duro trabajo consiguió pasar de ser un vagabundo a poder hacer una carrera en el mundo del espectáculo. W.C. Fields está considerado como uno de los mejores, si no el mejor, malabarista de su época, y existe documentación que habla de su control, originalidad y destreza. Decidió hacerse llamar W.C. Fields no sólo para acortar el nombre, también detestaba llamarse Claude, precisamente la forma en que le llamaban sus amigos posteriormente, más que nada por pincharle, como reconocía Errol Flynn.

8e9ae2efb07ce3880dcb6aea9fc7c2ab

Sus números de malabarismo los hacía vestido como un vagabundo, y se hacía llamar W.C. Fields The Eccentric Juggler o The Tramp Juggler. Pronto se embarcó por giras que le llevaron por Europa, Australia o África. En una de sus funciones en Londres su show fue visto por el Rey Eduardo VII, que quedó anonadado con sus habilidades y le invitó al Palacio de Buckingham en varias ocasiones. La primera vez Fields quiso comprar un traje acorde con la ocasión, aunque el rey le dijo que lo que quería es que hiciera su número habitual y para ello nada mejor que saliera con su atuendo de malabarista vagabundo. Que los perros nunca tuvieron mucho aprecio por Fields fue algo que se pudo confirmar en Buckingham Palace, ya que los animales de uno de los lujosos invitados del rey no dejaban de arruinarle los trucos a Fields, saltando sobre él continuamente. Sus años de vagabundo le pasaban factura en ese sentido, ya se sabe, para un perro quien ha sido vagabundo una vez lo es para siempre.

Con poco más de 20 años contrajo matrimonio con una bailarina de su compañía de variedades, Harriet Hugues. De la unión nacería William Claude Jr., aunque poco tiempo después la pareja se separaría debido a que su esposa no quería seguir con esa vida en la carretera. Nunca llegaron a divorciarse, ya que para Fields eso hubiera significado darle más importancia a la religión de la que merecía. Pero siempre apoyó económicamente a su mujer e hijo, y también a sus padres.

Fields también llegó a actuar en España, y de hecho dijo que si alguna vez se hubiera visto obligado a cambiar de nacionalidad hubiera elegido ser español. Le encantaba el país, sobre todo el hecho de que por aquí todo el mundo estaba chiflado por los prestidigitadores, según sus propias palabras. En cierta ocasión y ante unos problemas con la economía del país el promotor de su espectáculo en Madrid se vio obligado a pagarle con monedas, pero Fields no tuvo problemas en ir a buscar los cubos que le hicieran falta para recibir su paga. Tener cargar con una parte importante de monedas no le resultaba ningún problema, todo lo contrario que dejar de cobrar por su trabajo.

wc_fields

Sus habilidades y su caché como malabarista fueron aumentando con el paso de los años, y con pocos más de 20 años ya se encontraba dentro de una carrera en la que la tónica era ir cada vez a más. Era tal su destreza que a los espectadores de sus exhibiciones nunca les quedaba claro si los movimientos en falso que podía cometer eran parte del espectáculo o no, el caso es que siempre arreglaba cualquier situación en la que parecía que iba a cometer algún error, y además arrancando carcajadas.

Acostumbraba Fields a llevar a todas partes un baúl lleno de libros, especialmente libros de escritores como Shakespeare, Charles Dickens o Mark Twain, obras que Fields no sólo leía, las estudiaba. Con el paso de los años empezó a aumentar la cantidad de baúles que llevaba consigo en la carretera, pero alguno de ellos eran destinados a sus bebidas preferidas, aunque durante su etapa de malabarista rara vez bebía, ya que el alcohol no permite unas habilidades como las de Fields con todo tipo de objetos. Sus actuaciones empezaron a derivar hacia la comedia, con números en los que demostraba sus habilidades para mezclar el humor con el billar o el golf, algo que fue una constante en su carrera cinematográfica, llena de momentos memorables en la que deleita a sus seguidores con su destreza y con sus gracias.

Los años de penurias marcaron totalmente el carácter de Fields, y aunque no tuviera reparos en gastarse el dinero que ganaba en lo que quería lo cierto es que rara vez se le podía ver desprendiéndose de dinero, ni de una cantidad insignificante, de forma desinteresada. Nada más sacarse una póliza de seguros de accidentes en su época en The Ziegfeld Follies simuló una lesión en la espalda por la cual el seguro debía de indemnizarle con una buena cantidad, pero llegó a abusar de su suerte y el médico del seguro, después de haberle sometido a costosas pruebas, descubrió el engaño.

02wcfyoung_1 (1)

La relación de Fields con sus representantes estuvo guiada por la desconfianza. Sus años en la calle le habían dotado de un intenso recelo hacia todo el mundo, especialmente hacia representantes, banqueros, promotores y demás. La leyenda del número de cuentas bancarias que tuvo está ahí. Nunca se podrá saber a ciencia cierta, pero se dice que tenía cientos de cuentas pequeñas en bancos por todas partes, abiertas con nombres falsos, aunque también se dice que en realidad no tenía más de veinte, y por razones de comodidad, ya que al viajar tanto nunca era mal asunto tener cerca un banco donde ingresar o retirar fondos. Una de las más célebres historias que contaba el propio Fields era que durante la segunda guerra mundial reconoció tener dinero incluso en un banco de Berlín, según sus palabras “por si acaso ese hijo de puta Hitler acabara ganando esta guerra”.

Durante sus años con The Ziegfeld Follies tuvo a Shorty, un enano, trabajando para él como ayudante, aunque también participaba en los números del cómico. Prácticamente cada semana Fields lo despedía debido a la inoperancia del enano en sus tareas, pero siempre terminaba por admitirlo de nuevo. Se puede decir que el trato que dispensaba Fields a su criado no estaba lleno de amabilidad, pero lo cierto es que su empleado pudo tener a su lado un trabajo más digno y mejor pagado de lo que nunca hubiera imaginado. Pero a Fields lo sacaba de quicio, como en cierta ocasión que le pidió para cenar un muslo (leg) de pavo y el enano, después de tardar una eternidad en aparecer, le dijo que no podía encontrar huevos (egg) de pavo por ninguna parte. En cierta ocasión, días después de haberlo despedido, Fields se encontró con Shorty de nuevo por la zona donde trabajaba en esa época, le dijo que tenía que darse cuenta de que no le iba a emplear de nuevo, pero el enano le respondió que un traje que le encargó iba a tardar dos semanas en estar preparado y que debía ir a recogerlo, Fields no tuvo más remedio que volver a admitirlo de nuevo. Por muchas veces que Fields sancionara verbalmente a Shorty rara vez cumplía sus amenazas y nunca dejó de pagarle. Pasaron los años y siguieron juntos, y de hecho Shorty falleció cuando aún trabajaba para Fields, que cumplió los deseos del enano e hizo que lo enterraran con un esmoquin que pagó el propio humorista.

wc

A pesar de todo el tiempo que estuvo actuando en The Ziegfeld Follies, con gran éxito, W.C. Fields y Florenz Ziegfeld, Jr. nunca tuvieron una gran relación. Ziegfeld no les tenía mucho cariño a los humoristas, para él no eran algo más que poner entre los números musicales de sus bailarinas, pero a pesar de todo W.C. Fields reinó en las Follies, siendo destacado entre los demás números con asiduidad. Fields se iba haciendo más famoso cada vez, y fiel a su costumbre reclamaba un aumento de sueldo cada poco tiempo, presionando de todas las posibles formas para lograrlo. Después de ese largo período con The Ziegfeld Follies estuvo una temporada con la compañía George White’s Scandals, en la que el éxito de Fields seguía su imparable cauce. Pero no tenía bastante y deseaba poder tener un papel principal en alguna obra de Broadway en la que tuviera ocasión de hacer algo más aparte de sus números de malabares y humor. De esa forma le llegó el musical Poppy como caído del cielo. El profesor Eustance McGargle era un personaje que le iba de perlas, cualquiera diría que hasta podría haber estar basado en el propio Fields. McGargle era un encantador canalla que se ganaba la vida vendiendo pociones revitalizantes y estafando con todo tipo de juegos a cualquiera de los incautos que se le cruzaran en el camino, pero que también mostraba tener un gran corazón y acogió como a su propia hija a la hija de unos amigos después de que estos fallecieran. A pesar de que en un primer momento Fields no tenía intención de incluir malabarismo en la obra, para demostrar que podía hacer más cosas, lo cierto es que la obra estaba salpicada de sus típicos números con pelotas y cajas, y terminó por convertirse una parte muy importante de la obra, aunque tampoco llegaba a eclipsar la actuación de Fields, que pudo demostrar que las variedades no eran su techo. Afortunadamente hay dos buenas muestras de lo que la obra fue en dos adaptaciones cinematográficas, Sally Of The Sawdust, versión muda de 1925 de la mano de D.W. Griffith, y Poppy en 1936, ambos vehículos para deleitarse con un cómico en estado de gracia.

03wcfearly_1 (1)

Anuncios

2 comentarios en “Biografía (I)

    • Muchas gracias por el comentario, Alex. Esto de todas formas es un trabajo en desarrollo y seguro que las entradas de su biografía serán modificadas y añadiré cosas. El Sr. Fields es mi cómico favorito desde hace algo más de un año, es una adicción. Para los que amamos el rock difícilmente vamos a encontrar un humorista más rock’n’roll que Fields. A su lado gente como Keith Richards o Ozzy Osbourne parecen corderitos. Te recomiendo que veas alguna vez películas como It’s A Gift, The Bank Dick, Never Give A Sucker An Even Break o The Old Fashioned Way, algunas de las cuales no fueron muy entendidas en su tiempo y ahora son consideradas clásicos. Eso sí, mucha gente opina que Fields es “un gusto adquirido”, como el coñac o algo así, y se suele tardar tiempo en pillarle el punto, no fue mi caso, de todas formas.
      Un abrazo.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s